Monday, 1 January 2024

COP 28

 Corre, mientras lees estas líneas, la “cop 28”, la vigésima octava conferencia de las partes (cop), sobre cambio climático. Mis esperanzas sobre un resultado positivo y trascendente son mínimas. El lugar, quien encabeza la reunión y la profesión de muchos cabilderos nos dan señales claras de que no podemos esperar que suceda en la reunión lo que debe suceder, cambios significativos expeditos. No por esto debemos quedarnos de brazos cruzados, el cambio debe salir de nuestras acciones. 


La sede de la cop 28 será Dubai en los Emiratos Árabes Unidos, una ciudad construida con dinero de petróleo en un paìs monárquico—léase falta de opciones democráticas e imposiciones arbitrarias sobre los súbditos— importante extractor de petróleo. La cop 28 será presidida por el Sultán Ahmed Al-Jaber, Secretario de Industria y Tecnología Avanzada, presidente de la Compañía Nacional de Petróleo Abu Dabi y enviado especial de los Emiratos para el cambio climático. Suena confuso y contradictorio, lo es.


Dice el sultán que no está haciendo negocios de petróleo en o con la cop 28. Difícil de creer cuando en la reunión habrá cientos de cabilderos de la industria petrolera mundial que estarán promoviendo todas las bondades, reales e inventadas, del petróleo y el gas natural. Y, ¿por qué no? hablando de los impactos ambientales reales e inventados de la industria de energías renovables—como lo ha hecho Donald Trump.


La cop 28 debería ser sobre la implementación inmediata de energías renovables en todo el mundo, de compensaciones a los países más pobres con una emisión de gases de efecto invernadero mínima, pero que sufren las consecuencias del cambio climático en forma de inundaciones, sequías, incendios, hambrunas o pandemias. Estos son países que no tienen porque pasar por un periodo petrolero largo cuando ya existen otras formas de generar energía. Pueden mantener su huella de carbono al mínimo.


¿Por qué en este plan de compensaciones por efectos del cambio climático no se consideran las regiones subdesarrolladas de las grandes economías? Los habitantes de esas regiones tampoco tienen una huella de carbono significativa. Ejemplos de estos grupos son los nativos americanos en sus reservaciones de nativos, los nativos australiano en sus tierras, etc., todos tienen pocas oportunidades de desarrollo y sufren las consecuencias del cambio climático.


En la cop 28 casi se llegarán a acuerdos sobre la reducción del uso del petróleo y se discutirá sobre la necesidad, o no, de hacer todo lo posible por limitar el calentamiento global a 1.5 C, cuando el aumento este verano fue de 2 C y en el concierto de Taylor Swift en Brasil las temperaturas llegaron a los 60 C. Más pruebas irrefutables las dan los incendios de este último verano y la sequía en España.


¿A qué se enfrenta el mundo durante la cop 28? A un mundo que se calienta casi irremediablemente. A un mundo donde las ganancias de las industrias petroleras son mayores que nunca, debidas en en parte a la escasez de petróleo derivado del conflicto entre Rusia y Ucrania —apoyada esta última por la otan. Las ganancias no han derivado en la inversión en energías sustentables, pero si en la exploración y extracción de más petróleo. Petróleo que debiera quedar en el subsuelo y no ser convertido en co2 en la atmósfera aumentando el efecto invernadero y acelerando el cambio climático. ¿Cuál será el papel de los miles de cabilderos del petróleo entre los 70,000 asistentes a la cop 28?


¿Nos ha anunciado el gobierno mexicano su postura en la cop 28? Aunque la cfe presume que produce el 55 % de la energía sustentable en México, sigue construyendo centrales de generación eléctrica con los dos combustibles más contaminantes, carbón y combustóleo, construye una refinería (pudo comprar Deer Park, Texas y hubiera podido comprar otras) y continúa con la exploración y extracción petrolera sin invertir significativamente en investigación, desarrollo e implementación de energías renovables. No parece que México vaya a tomar un papel relevante en el control de las emisiones de co2. México ha dado muestras de que está más comprometido con una economía caduca que con su futuro sustentable. 


A nosotros nos queda la responsabilidad de reducir nuestra huella de carbono, de forzar a nuestros municipios a implementar un sistema de transporte público eficiente, cómodo, seguro y de bajo impacto ambiental, a forzar a la cfe el promover la generación de energía sustentable en casa para destruir su monopolio y a no perder la esperanza de un mundo mejor.

¿Cuándo es…?

 ¿Cuándo es…tiempo de?

Es ya innegable el cambio climático y su causa antropogénica principal, la quema ininterrumpida de combustibles fósiles a partir del inicio de la Revolución Industrial a finales del siglo xviii. Se ha liberado suficiente cantidad de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera para que este gas de efecto invernadero haya aumentado su concentración en la atmósfera con la consecuencia de un aumento en la temperatura planetaria; otro gas que ha aumentado y con mayor efecto invernadero que el CO2 es el metano, producto de la digestión del ganado vacuno.


¿Qué es el efecto invernadero? Los invernaderos son estructuras utilizadas en la horticultura y la agricultura para mantener una temperatura más estable y alta con respecto a la temperatura exterior. Los primeros invernaderos tenían techos y ventanas de vidrio por donde penetraba la luz. Los invernaderos de hoy son estructuras con techos de plástico translúcido. El efecto invernadero se da cuando la luz solar pasa el vidrio, el plástico traslúcido o la atmósfera, toca el suelo y al reflejarse de regreso al espacio las ondas de frecuencia más baja, infrarrojos, son interceptados por las moléculas de vidrio, plástico o gases de efecto invernadero, atrapando estas radiaciones “calientes”, aumentando la temperatura. Sin los gases de efecto invernadero nuestro planeta sería frío y posiblemente sin vida.


Tenemos evidencia de que en el pasado lejano, como en el Carbonífero, la composición de la atmósfera era diferente, con mayores concentraciones de gases de efecto invernadero. La temperatura global era mayor y la vida estaba adaptada a esas condiciones. Sabemos que la temperatura global ha variado, pero las causas tienen que ver con excentricidad en la rotación de la tierra y otros efectos de la naturaleza.


El cambio climático actual, consecuencia de el aumento de la concentración de los gases de efecto invernadero, es muy rápida en tiempos evolutivos. Para las especies con tiempos generacionales (periodo en la que una generación substituye a otra) que van de años a décadas no es tiempo suficiente para que entre la variabilidad de la especie surjan mutaciones adaptadas a las nuevas condiciones climáticas y que se propaguen en la población. Sin las adaptaciones pertinentes a nuevas condiciones las especies se extinguen porque son desplazadas por otras mejor adaptadas a las condiciones y porque no alcanzan a desplazarse a los lugares donde existen las condiciones apropiadas. Ejemplo de esto último son los desplazamientos de especies de plantas, después de la última glaciación a lugares que les proveen el clima y otras condiciones necesarias para su supervivencia, crecimiento y reproducción.


Es tiempo de usar soluciones  conocidas y nuevas al cambio climático. Reducir la quema de combustibles fósiles, absorber el CO2 de forma permanente y sin complicaciones tecnológicas. Mejor reforestar y crecer bosques, que después podemos convertir en casas y muebles, que buscar formas de llevar el CO2 a viejas minas o al subsuelo esperando que no escape.


Es tiempo de reconstruir nuestra economía global en economías circulares tan independientes como sea posible del uso de combustibles fósiles, sin caer en la energía atómica, para cuyos productos no hemos descubierto la tecnología para resguardarlos por tiempos mucho más largos que la de todas nuestras civilizaciones juntas.


Es tiempo de buscar cambios personales con efectos cumulativos globales en nuestra forma de transporte, trabajo, alimentación y recreo.


¿Cuándo es…demasiado tarde?

Espero que no sea demasiado tarde. Que no hayamos superado un umbral de concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera que nos precipiten a un mundo del que no podamos regresar, de la temperatura del océano y la velocidad de las corrientes marinas, de deforestación, de destrucción de hábitats, de reducción de glaciares y derretimiento de las capas polares, de sobrepesca, de población humana, de exterminio de especies, de contaminación química por fertilizantes, plaguicidas en campos y cuerpos de agua, de hormonas en el aguas residuales, de microplásticos que atrofien la cadena alimenticia, de extinción de insectos —incluyendo a las abejas que polinizan las flores de cuyos frutos nos alimentamos.


Que no sea demasiado tarde para que nuestras ciencias, nuestra creatividad, nuestras tecnologías y nuestra solidaridad detengan la carrera suicida que hemos emprendido bajo la excusa del mercado, de la riqueza extrema y la concentración del capital.

El Pichihuihui piquirrojo (casi un cuento)

 Según el diccionario Oxford Languages la semiótica es la ciencia que estudia los diferentes sistemas de signos que permiten la comunicación entre individuos, de producción, de funcionamiento y de recepción. Nota al margen, la definición de semiótica o semiología del la Real Academia es escueta y poco informativa: estudios de los signos en la vida social. ¿Qué tiene que ver la semiótica con los nombres que damos a las cosas, a las plantas, a los animales y con el Pichihuihui?


Nombrar para conocer y poseer es una acción  casi exclusiva a nuestra especie; ahora sabemos que los delfines comunes tienen nombres propios —silbidos— para identificar a sus conespecíficos.


El Pichihuihui piquirrojo es un ave inexistente. Dar un nombre a un ser ficticio no carece de sentido. Todas los cuentos y todas las novelas son prueba de la utilidad de los personajes ficticios; enriquecen nuestra vida y nos ayudan a entender y cambiar nuestra realidad. Que siga la aventura semiótica de nuestro protagonista, el Pichihuihui piquirrojo.


Se lee en Génesis 2:19-20 …y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo el ganado del campo;… . Como especie nos obsesionamos por que todo lo que vemos, encontramos o poseemos tenga un nombre —y que todo quede en su lugar. Nombrar nos da la sensación, muchas veces falsa, de que conocemos algo mejor, que lo poseemos y que ejercemos control sobre aquello nombrado.


Esta necesidad y gusto de poner nombre a una planta, un animal, cualquier otro ser vivo un virus o cualquier otra cosa.  puede llegar a ser una obsesión y una causa de conflicto entre las personas. Ha sido razón de guerras étnicas y religiosas y ha creado conflictos irreconciliables entre taxónomos —aquellos que dan los nombres oficiales a las especies— y también entre otros biólogos.


En la biología usamos una convención internacional de nombrar a cada especie con un binomio en latín. Por ejemplo el águila que aparece en la bandera de México lleva el nombre científico de Aquila chrysaetos. La primera parte del nombre, Aquila, nos indica el género al que pertenece. Los géneros están formados por especies con características comunes provenientes de un ancestro común. El género nos permite agrupar especies por sus afinidades evolutivas. La segunda parte del binomio es reflejo de las características que diferencia a la especie de sus congéneres. Aquila chrysaetos en Español es águila dorada y así se conoce en los países de habla hispana donde habita, España y América.


El binomio latino garantiza que, sin ambigüedad, cualquier persona pueda identificar a la especie nombrada y comunicarse sobre ella. La química también tiene una convención internacional para nombrar a los elementos. Cuando escribimos H2O sabemos que se trata de una molécula compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. El nombre en Español es agua, poco nos dice de su composición química.


Los binomios usados para nombrar plantas y animales son aprobados por grupos de expertos que establecen reglas para proponer y aprobar nombres. Es parte de la regla de nombrar especies que se deben escribir en letra cursiva (itálica en la iglesia de Bill Gates y Microsoft) o, cuando menos subrayada para indicar que es letra cursiva. Los binomios latinos para designar especies inequívocamente, en ocasiones se pueden nombrar para honrar a alguien.


Al Pichihuihui piquirrojo aún no le otorgo un binomio latino, también ficticio. Aprendamos de quien se trata.


¿El Pichihuihui piquirrojo? Escribamos su historia. Vive en unas pocas jollas, cercanas unas de otras, en unas cuantas montañas del eje neovolcánico. El nombre de pichihuihui nos da un aire de especie conocida por los habitantes de la región. Al imaginar esta ave me dejé llevar por el sonido del nombre y su aliteración —dice la Real Academia que la aliteración es la repetición de sonidos en un verso o en un enunciado con fines expresivos. Piquirrojo nos indica que una característica que lo identifica es el color de su pico. Cómo en muchas otras aves, la hembra tiene un plumaje más apagado y un pico menos brillante que el macho.


Los binomios latinos para designar especies inequívocamente, en ocasiones se pueden nombrar para honrar a alguien. El Pichihuhui piquirrojo está asociado por los habitantes de la región como el  ave que llega con las lluvias. Cómo en una de las lenguas del eje neovolcánico, la flor de la primera lluvia es Xanic el género asignado es Xanica.


Como la persona ficticia que primero reportó esta ave para la ciencia disfrutaba de actividades recreativas digeribles propias de la región, la especie acabó siendo Xanica sabinae.

 

Los estudiosos de aves de países angloparlantes han decidido que además del binomio latino, cada especie debe tener un nombre común. ¿Razonable? Si, si te causa problemas usar el nombre latín y quieres que la comunicación entre cualquier persona angloparlante que estudie o disfrute de las aves se comunique con otra persona angloparlante. No, si te merece respeto el conocimiento la culturas y la historia locales, actualmente tan alabados, pero no necesariamente respetados. Mantener los nombres locales nos ayuda a comprender la visión local de la población humana de su ambiente, a entender sus necesidades y su pasado, y a formar su futuro.


Existe ya en México una lista oficial de nombres comunes —publicada por la conabio y a nuestra disposición en “la red”— que se espera que usemos todos. ¿Quiénes son todos? Todos somos quienes nos dedicamos a la ornitología (estudio de las aves), pero tenemos los binomios latinos convencionales aceptados internacionalmente. Las otras personas que no usan los binomios latinos son aficionadas a las aves, o simplemente interesadas en ellas que posiblemente usan los nombres locales. Si no conocen los nombres y tienen acceso a la red van a tropezarse con la lista oficial. Para poder usar la lista oficial es necesario haber identificado al ave ¡y conocer el binomio latino! para poder llegar al “nombre común” oficial. Si para llegar a el necesitas el binomio latino, es redundante usar un segundo nombre, en realidad poco común, de un ave que ya sabes como se llama.


Quien usa el nombre de la lista oficial y quiere promoverlo debe convencer a quienes usan los nombres locales que la verdad oficial es mejor que la de las otras personas y que el conocimiento e historia locales son menos importantes que el usar un nombre común a pesar del conocimiento local.


El Pichihuihui piquirrojo no está solo, hay especies cercanas geográfica y evolutivamente. En otro valle a unos 200 km vive el Pichihuihui albifronte, no tiene un pico tan llamativo, pero si la frente blanca. Fue descubierto después del piquirrojo, estudios genéticos recientes apuntan a que la especie del piquirrojo surge por por de una aislada de una población de albifronte. Su binomio latino es Xanica albifrons.


El Pichihuihui pardo (Xanica obscura) fue descubierto en un valle cercano más bajo que las jollas en las que fue descubierto el piquirrojo. En las aves que primero se observaron los colores no son tan llamativos como los del piquirrojo. Se postuló que estos colores crípticos pudieran ser derivados de un camuflaje para prevenir la depredación. La especie se describió a partir de observaciones en la época reproductiva, donde dos aves de igual color cuidaban de un nido. Se asumieron pareja y así se describió a la especie.


Si los ornitólogos hubieran tenido el permiso necesario para capturar y determinar el sexo de las aves, se hubieran dado cuenta de que se trataba de varios casos de dos hembras compartiendo sus nidos. Investigaciones posteriores revelaron tres características de la especie. Sólo las hembras cuidan a los nidos y los pollos. El número de sitios apropiados para anidación es limitado —sólo anidan en árboles de más de 20 m de altura con exposición sur y a menos de 50 m de una fuente de agua; los pollos son alimentados por larvas acuáticas de insectos. Los machos, insectívoros estrictos, habitan jollas a mayor altura que el piquirrojo y sólo interactúan con las hembras para cortejar y aparearse. Los machos forman arenas (leks) donde presentan su plumaje para atraer a las hembras. A pesar del plumaje colorido y diverso de los machos, se queda el binomio latino de Xanica obscura.


Moralejas. Los llamados nombres comunes de las especies son una mala suplantación de los nombres locales que reflejan el conocimiento local sobre la especie—perdonando la redundancia. Sabemos que los nombres locales de una especie cambien con la región en la que se encuentran, así los debemos dejar por respeto a los habitantes locales y su historia. La asignación de nombres latinos nos da la universalidad necesaria para comunicar, sin ambigüedad entre grupos heterogéneos, la identidad de una especie, haciendo redundante la imposición de “nombres comunes” que no lo son.

Basura Cien

 En una sociedad sustentable ideal las economías circulares aprovechan los productos y desechos industriales—incluyendo el calor generado en las fábricas, fundidoras y otros procesos industriales— para impulsar otras industrias. Así se reduce el número de los productos no aprovechables y el calor se convierte en trabajo que otras empresas con menos demandas energéticas aprovechan.


Vivimos lejos de una sociedad sustentable o de una economía circular, nuestras economías están llenas de ineficiencias y de productos de desecho desaprovechados y que acaban en “rellenos sanitarios” o tiraderos clandestinos.


El problema  de la saturación de los rellenos sanitarios es multifacético: la contaminación de los mantos freáticos - aguas subterráneas que acabarán en nuestra toma de agua—, de suelos —en los que cultivaremos nuestros alimentos— y del aire —que respiramos—, por los productos que llegan a estos rellenos sanitarios tiene soluciones. Los productos que no deben y los que deben acabar en los rellenos sanitarios se han clasificado en residuos peligrosos, de manejo especial y residuos urbanos. Los residuos peligrosos conciernen a las autoridades federales. Estos incluyen solventes, pinturas, combustibles y medicinas caducas, también residuos radioactivos y biológico infecciosos. Los de manejos especial son responsabilidad del gobierno estatal e  

incluyen a la gran variedad de baterías que forman parte de nuestra vida diaria: de carro, teléfonos inalámbricos y celulares, computadoras, tabletas, timbres, relojes de pared y pulsera, lámparas y aparatos domésticos recargables, también están los aparatos electrodomésticos y electrónicos. Al relleno sanitario sólo deberían llegar los residuos urbanos sin posibilidad de tratamiento.


Para aliviar, que no solucionar, el problema de manejo y aprovechamiento de los residuos se desarrolló el concepto de Basura Cero. Basura Cero no es dejar de producir desechos, si es redirigir los desechos que lo ameriten a mejores destinos que el relleno sanitario. Muchos empaques de los productos que consumimos tienen valor comercial: metales, aluminio, papel y cartón. En el argot, son valorizables. Tienen un precio de mercado porque pueden reutilizarse, ese precio de mercado debe compensar a quien aporta los productos valorizables.


Hago un paréntesis de tres de las “R” del destino de los materiales que consumimos, principalmente empaques. Reducir el consumo. Reutilizar el empaque. Reciclar el empaque. Los productos valorizables se reciclan, es la R con más gasto energético pero es menor al gasto de extracción y procesamiento de materia prima y libera espacio en los rellenos sanitarios.


El concepto de Basura Cero es realizable en cualquier comunidad con servicios de limpia y reciclado. En Ensenada, el grupo de trabajo GRIINS (Grupo Interdisciplinario de Investigadores en Sustentabilidad) basado en CICESE ha planteado el estudio del relleno sanitario y los tiraderos clandestinos de la ciudad de Ensenada para controlarlos y también desarrollar un programa de Basura Cero. ¿Por qué ahora?


El contrato del relleno sanitario municipal actual vencerá pronto. Ha llegado el momento de evaluar su función y pensar en las consecuencias de continuarlo o cerrarlo. ¿Se cumplieron o se superaron las normas de forma que nuestra salud y la ambiental no se vieron amenazadas? En cualquier caso, habrá que cuidar no escapen lixiviados a nuestros mantos freáticos, que se aproveche el gas natural que se genera por descomposición bacteriana de los residuos orgánicos y que se cumplan leyes y normas federales, estatales y municipales.


Es el momento que como ciudadanos influyamos, cuidando la salud ambiental y la propia, en la decisión del futuro de los residuos en el municipio. En los dos casos posibles, que se renueve el contrato y se extiende la vida del relleno sanitario o empezáramos en otro lado debemos cuidar si el sitio de es el óptimo y cumple con las normas o si debemos buscar un sitio que cumpla con las normas. Además debemos asegurar que organismos ciudadanizados puedan supervisar el proceso de selección del nuevo relleno sanitario o se aseguren que el actual cumple cabalmente con ellas. A quien se contrate debe operar dentro de los parámetros y conciencia de sustentabilidad y Basura Cero, además de cumplir con la normatividad vigentes o asumir las consecuencias.


¿Cómo convertimos nuestra costumbre de tirar todo a un bote y creer que después de ese acto desaparece mágica e inocuamente en un relleno sanitario? Creamos basura en el momento que mezclamos todo lo que nos sobra, empaques de lo que consumimos o creemos que ya no nos sirve en un solo bote: productos valorizables y residuos orgánicos, de manejo especial o peligrosos. Es caro, y puede ser peligroso, separarlos una vez mezclados. La solución de crear Basura Cero también suena mágica, pero no lo es. Es un proceso de aprendizaje, disciplina y costumbre. Es más fácil aprender a separar en casa nuestros residuos para hacerlos llegar al lugar que mejor les corresponde. Se necesita que los productos que separemos estén libres de alimento y otros desperdicios para evitar atraer plagas y enfermedades infecciosas.


Debemos separar metales y aluminio de otros productos, los primeros van de seguro al reciclado y son fácilmente valorizables. El vidrio tiene gran capacidad de reciclado, puede fundirse muchas veces sin perder sus propiedades, en algunos lugares es necesario separar por color. El cartón corrugado tiene gran valor si está limpio y seco, es importante separarlo de papeles y el cartón de cajas de galletas, cereales, pastas de dientes, etc., aunque valorizables no tienen el contenido de fibras de celulosa largas que tiene el cartón corrugado.


A excepción de grasas y aceites, los residuos orgánicos—desperdicios de comida— si no están cocidos, pueden convertirse en composta para formar suelos de cultivo urbano. El café es la composta más fácil de lograr, se descompone sin ayuda y puede usarse como suelo en unos tres meses. El resto de los desperdicios de comida puede convertirse en composta si son mezclados con hojas y tallos delgados. 


En algunos centros urbanos se recoge toda la materia orgánica, cocida o cruda, para llevarla a digestores, donde por procesos bacterianos es convertida en gas metano (gas natural). Aunque el metano es un gas de efecto invernadero con un efecto mayor que el CO2, puede usarse como combustible de motores menos contaminante que la gasolina. Se descompone en CO2 y agua, sin crear óxidos de nitrógeno, sulfuros y otros contaminantes. El transporte público es candidato para este combustible. 


Dentro de los productos que desechamos y no he comentado quedan los más difíciles de clasificar —los plásticos, los tetrapacks, con sus propios procesos de reciclaje y comercialización, los residuos peligrosos, los de manejo especial y los no valorizables.


Estos últimos generalmente son empaques multicapa difíciles de descomponer, como los tubos de pasta de dientes, los paquetes “blister” o encapsulado de pastillas, las corcholatas (ya no hechas de corcho y lata, son aluminio y plástico) y los empaques de papas fritas y similares.


Para predicar con el ejemplo y seguir lineamientos federales, el CICESE está implementando su programa de Basura Cero. Se tiene una comisión para ejecutar y evaluar el programa. Para lograr la Basura Cero, desaparecerán los botes de basura de oficinas, aulas y laboratorios. GRIINS está diseñando las “islas” donde habrá contenedores para los diferentes residuos. Esto nos ayudará a vender a mejor precio los valorizables. GRIINS también está entrenando al personal y estudiante de CICESE a separar los residuos.


El plan de Basura Cero enfrenta un problema tamaño Basura Cien. El relleno sanitario actual no clasifica, separa y comercializa los residuos que recibe, es un lugar donde no sabemos qué queda enterrado y no podemos anticipar los lixiviados y gases que se pueden generar. 

Debido a que no existe la legislación estatal necesaria, no es posible separar las baterías del resto de los residuos para manipularlas adecuadamente. Aquí existe un área de oportunidad para investigación y desarrollo para reutilizar los materiales que componen a las baterías. Para que CICESE pueda comercializar sus residuos, es necesario que las compañías que contrate tenga las licencias necesarias en orden. Pocas compañías las tienen o, si las tienen, no tienen quien trabaje, supongo que los precios de compra ofrecido no reditúan. El problema no es menor impidiendo la posibilidad de llegar a Basura Cero.


Además de impulsar a las diferentes compañías que adquieren los valorizables para venderlos fuera del municipio debemos aumentar las capacidades tecnológicas locales y crear las normas necesarias para valorizar cada vez más residuos, impulsar las economías circulares y diversificar la economía y los empleos locales.


¿Basura Cien o Basura Cero?

Calentamiento cárnico

 El verano de 2023 nos ha hecho conscientes de que el cambio climático ya está aquí, ya es parte de nuestra vida. No se esperó los 20 ó 30 años que calculamos necesitar para revertir su influencia en la atmósfera y nuestra forma de vida. Todos los días las noticias informan de las consecuencias del cambio global: incendios cada vez más grandes y calientes, huracanes cada vez más fuertes y sequías cada vez más prolongadas. Vamos a vivir con el cambio climático por mucho tiempo, con consecuencias cada vez más destructoras. Está en nuestras manos remediar la situación, necesitamos el apoyo del gobierno y la industria, pero debemos empezar en casa. Nosotros creamos el cambio climático, es consecuencia de nuestra economía global basada en la quema de combustibles fósiles—no sirve renunciar a la civilización y perderse en una selva para sobrevivir, las consecuencias son peores para los más desposeídos. No sirve culpar a las industrias petroleras de aquí y allá si no cambiamos nuestros hábitos.


Sin los gases de efecto invernadero nuestro planeta sería inhóspito, allí están la Luna y Marte para ilustrar los extremos de temperatura consecuencia de no tener una atmósfera reguladora. El aumento de la concentración de gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y metano, sobre-calienta a la atmósfera y al océano; una consecuencia importante es la modificación del clima. Acabamos de recibir las lluvias e inundaciones provocadas por el huracán Hillary, primero en más de 80 años que llega al noroeste de Baja California. La temperatura superficial del Océano Pacífico, arriba del promedio (tanto por tratarse de un año El Niño como del calentamiento general del océano), fue la causa principal de su llegada, dando lugar a que el huracán mantuviera su energía en su viaje al norte. En ocasiones anteriores hubiéramos esperado que el huracán viajara por el golfo de California sin tocar las costas del Pacífico de Baja California.


La quema de combustibles fósiles no es la única fuente de gases de efecto invernadero. Examinemos otras fuentes. Todo ser vivo respira y emite CO2, pero no podemos impedir o regular su respiración para disminuir esa fuente de gases de efecto invernadero. Nunca nos ha preocupado esta fuente, aprendimos que a través de la fotosíntesis el CO2 es convertido en oxígeno, azúcares y agua. Así, las plantas y los bosques crecen, la madera almacena carbón, el mundo sigue su marcha y se captura CO2 de la atmósfera.


Además de la quema de combustibles fósiles, los cultivos de arroz y el ganado vacuno son fuentes significativas de metano y por lo tanto en la aceleración del cambio climático. El metano tiene un efecto 25 veces más grande que el CO2, pero sólo dura 10 años en la atmósfera. El arroz es una fuente significativa e insustituible de alimento en Asia y África, además es parte importante de la alimentación en el resto del mundo. Sería difícil argumentar que debemos reducir el cultivo de arroz para reducir las emisiones de metano a expensas de la alimentación y supervivencia de miles de millones de vidas.


Los ganados vacuno, porcino, caprino y ovino y los pollos son animales domesticados originarios de Europa y Asia. Son fuentes de proteína que brindan “prestigio social” a quien los consume, bajo el argumento falso de que se trata de proteína de mejor calidad. Ni siquiera el argumento de mayor concentración de proteína en la carne es válido. Existen productos de plantas con los requerimientos proteicos necesarios para una dieta suficiente y balanceada. Como muchos otros estándares sociales que definen a la clase media, el consumo de cárnicos por todos en el planeta no es sustentable. Debemos considerar cuál de estas dos fuentes de proteína, cárnica o vegetal, tiene menos efectos en el cambio climático y los ecosistemas.


Nos debe preocupar el consumo de estos productos cárnicos no sólo por sus contribuciones de metano a la atmósfera, también por otras formas indirectas de contribución al cambio climático a través de su impacto en los ambientes en todo el planeta. Planeta que han invadido con nuestra ayuda. Todos estos animales acompañaron a los conquistadores europeos en su expansión mundial. Todos tienen las características de los animales invasores a un ecosistema para poder sobrevivir en nuevos ambientes. Sus dietas son amplias y se reproducen regularmente, desplazando a la fauna nativa caracterizada por sus dietas especializadas. Además, los depredadores y parásitos locales no los reconocen como presas. Su efecto como especies invasoras ha causado desastres ambientales. La desertificación del valle del Mezquital en el estado de Hidalgo se debe a una “plaga de ovejas”, como lo documenta el libro del mismo nombre de Elinor G K Melville, publicado por el Fondo de Cultura Económica.


¿De donde vienen estos animales? ¿Cuál es su contribución directa al cambio climático mediante su modificación del medio ambiente? ¿Qué efectos tiene sobre la economía mundial que siempre desfavorece a las clases de menores ingresos?


En orden de importancia de la contribución de gases de efecto invernadero este es el origen de estas especies. La domesticación del ganado vacuno empezó en Paquistán y Turquía hace 10 000 años. Esta especie contribuye con 1.64 gigatoneladas (GT) equivalentes de CO2 al año (una giga tonelada son mil millones de toneladas). El pollo se domesticó hace 3 000 años en China, contribuye con el equivalente a 0.06 GT al año. Los puercos hace 9 000 años en Eurasia contribuyen con 0.03 GT al año. Los borregos vienen del Éufrates hace 10 000 años, aportan 254 millones de toneladas equivalentes al año. Las cabras, también provenientes del Éufrates aportan 174.5 millones de toneladas equivalentes al año. El ganado vacuno contribuye en el orden de 100 veces más que los pollos y los cerdos y 100 millones de veces más que los borregos y las cabras. La carne que consumimos regularmente, en una medida u otra, contribuye directamente al cambio climático.


Nuestra primera impresión es que debemos resolver el problema de las vacas para disminuir el efecto de los animales domesticados en el cambio climático y que la contribución del resto es mínima. Se han propuesto modificaciones en la dieta y complementos alimenticios para disminuir, no eliminar, la producción de metano en el ganado vacuno. Las vacas, más bien con su simbiosis bacteriana en el rumen y el resto de las cavidades estomacales es capaz de convertir pastos y otras hierbas en proteína animal, en su masa corporal.


Desde 1971 Frances Moore Lappé advertía en su libro Diet for a small planet, traducido como La dieta ecológica —Dieta para un planeta finito hubiera sido más cercano a su mensaje— sobre el desperdicio energético y de proteína proveniente de las plantas al alimentar con soya y otros granos de alto contenido proteico a las vacas. Argumenta Moore Lappé que los granos con alto contenido proteico son mejor usados si se venden directamente a los humanos para su consumo. También argumenta que la eficiencia de conversión de proteína vegetal a animal es del 3% con un alto costo en agua y suelo agrícola. Si buscamos la igualdad y el bienestar de todos y la sustentabilidad, una dieta universal basada en proteína vegetal es la mejor solución. 


No es una solución fácil o popular. La industria cárnica emplea en el mundo posiblemente a cientos de miles de trabajadores, desde los ranchos y las granjas fábrica hasta el rastro y las empacadoras, las carnicerías de pueblos y colonias y las cadenas de supermercados. Los dueños de la carne tienen alto peso político.


La eliminación rápida —décadas— del calentamiento global nos exige cambios en nuestra forma de vida y la creación de empleos sustentables que eliminen el exceso de gases de efecto invernadero. El calentamiento cárnico no debe ser parte de nuestra realidad. 

Piroforia

Los materiales pirofóricos, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, son aquellos que se inflaman espontáneamente al entrar en contacto con el aire. ¿Se ha vuelto nuestro planeta pirofórico?


Las noticias de todos los días reportan incendios grandes y destructores en China, Grecia, Canadá, Australia, Hawai, la India y un largo etcétera. Se incendian sin control los bosques boreales, bosques donde se han superado todos los registros de temperatura máxima. ¿Vamos hacia un mundo pirofórico? Si no tuviéramos los conocimientos científicos sobre el calentamiento global, bien pudiéramos decir que el mundo, por sí sólo, se vuelve pirofórico para deshacerse de la humanidad y purificarse.


La realidad es que la quema de combustibles fósiles, que se incrementa a partir de la Revolución Industrial, ha aumentado la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, elevando la temperatura promedio del planeta. Estos gases previenen que el calor que genera la luz en el suelo escape a la atmósfera. Sin estos gases el planeta tendría las temperaturas extremas características de Marte.


El calentamiento global ha hecho más extremos eventos de clima como lluvias, tormentas, ciclones tropicales, calores extremos y sequías. En este contexto debemos entender que los incendios que devastan nuestro planeta y nuestra forma de vida y empobrecen aún más a las poblaciones paupérrimas, son producto de nuestra forma de vida. Sólo nosotros podemos mejorar la situación y restaurar al planeta. En seguida divago, pero regreso al tema.


En muchas ocasiones, aquí y en otros foros, he defendido a los incendios de climas mediterráneos como parte importante de la descomposición de la materia y el ciclo de nutrientes y como requisito para el mantenimiento de los ecosistemas. He argumentado que debemos dejarlos correr su curso para mantener la dinámica natural del ambiente. Muchas plantas de las regiones mediterráneas, incluido el Noroeste de la península de Baja California, requieren de fuego para liberar semillas o para que estas germinen. Recién me enteré que este también es el caso de muchos bosques boreales. En las regiones mediterráneas y boreales la vegetación ha evolucionado para incorporar el fuego a sus ciclos de vida, que a su vez determinan el paisaje y la biodiversidad. En el clima mediterráneo los fuegos son originados de forma natural por rayos. Ni en estos ecosistemas hay piroforia, la combustión espontánea requiere requiere de temperaturas muy elevadas y muy lejanas a las registradas actualmente.


Los fuegos naturales que ayudan a la descomposición mediterránea son relativamente fríos y se mueven lentamente. Hay dos condiciones por las cuales los ciclos naturales de fuego han en el clima mediterráneo de California y Baja California han cambiado. En casos de incendios en los bosques bajo condiciones de vientos de Santa Ana donde al aplicarse una política de supresión de incendios (principalmente en California), da lugar a cambiado incendios catastróficos. Es difícil que después del incendio los paisajes vuelvan a su estado natural. Los otros incendios “nuevos” son causados por pastos europeos invasores en el matorral costero y el chaparral. Los ciclos de incendio son más cortos y cambian la estructura de la vegetación, promoviendo la propagación de las plantas invasoras.


Las consecuencias de los incendios incluyen erosión del suelo por lluvias o vientos, con la consecuente pérdida de los nutrientes e invasiones por plantas y animales exóticos. Bajo las nuevas condiciones climáticas nos debemos olvidar de los incendios y regímenes de fuego que conocemos; para ellos estamos preparados. No se si estamos listo y preparados para los incendios que vienen. También se extremarán lluvias, huracanes, vientos y sequías. Seremos testigos, causa y víctimas de estos eventos catastróficos y los cambios drásticos en el paisaje, además de los costos económicos consecuentes. Como siempre, afectará más a los más pobres.


El mundo no era así. ¿Qué hacer para mejorar la situación? No podemos dejar de usar combustibles fósiles de la noche a la mañana, pero si podemos destetarnos. Las responsabilidades personales se asocian a nuestro estilo de vida que incluye alimentación, ropa, servicios de energía (solar es inversión a largo plazo), consumo de gasolina, forma de vestir, etc. Debemos presionar a las autoridades de locales a internacionales a que se preocupen  por un mundo sustentable. Vota por quien realmente presente una agenda verde.

Thursday, 27 July 2023

Basura cero

 Cualquier forma de producción — natural o humana— genera productos secundarios, diferentes al producto principal. En el caso de la fotosíntesis en las plantas los productos principales son azúcares que se convierten en materia vegetal, los productos secundarios incluyen oxígeno, que usamos para respirar y agua. La producción humana ni es tan benéfica ni es inocua. Es un problema que creamos y debemos resolver.

CDMX


Durante los últimos dos siglos supusimos que estos productos secundarios, como el CO2, los amargos de las desalinizadoras, los relaves de la minería, los residuos químicos o los radioactivos, y también productos primarios como los envases de plástico, podían ser enterrados en la tierra o hundidos en el océano, “desechados” sin ninguna consecuencia; esta no es la realidad. Nuestro planeta es finito y nada queda lejos. Todos estos productos secundarios desechados y acumulados amenazan nuestra salud y la del resto del planeta.

 

Ejemplo de productos secundarios nocivos son las 1.32 millones de toneladas de agua —500 albercas olímpicas— con excesos de tritio (un isótopo radioactivo del hidrógeno), consecuencia del enfriamiento de los reactores nucleares afectados por el temblor y tsunami de Fukushima. Japón. Esta agua será liberada al Océano Pacífico por Tokyo Electric Power Company (TEPCO); lo prudente es almacenarla en tanques de concreto subterráneos. A pesar de que TEPCO y la Agencia Internacional de Energía Nuclear (IAEA por sus siglas en Inglés) aseguran que el procedimiento de dilución del agua contaminada al océano es seguro, no hay evidencia que soporte sus aseveraciones. Países cercanos, las dos Coreas y China están preocupados por los efectos que está liberación pueda tener en los productos marinos que consumen. Deberíamos preocuparnos y mostrar escepticismo y protestar esta liberación.


¿Qué tienen que ver los productos secundarios con la basura cero? ¿Qué es basura? Los productos secundarios y los desechos de nuestro quehacer diario se convierten en basura en el momento en que los contaminamos mezclándolos , reduciendo o eliminando su valor. Algunos de los productos secundarios y muchos de los desechos son recursos que pueden utilizarse en otra cadena productiva o reciclarse.


Reciclar es una opción, reutilizar siempre es mejor y menos costoso en precio y energía. Reciclar implica la transformación por algún proceso físico, químico, térmico o su combinación, del material original para obtener otro producto. Reciclamos ya vidrio, papel y cartón, metales y el plástico conocido como PET (polietileno tereftalato), del cual una parte, supongo mínima, regresa a nosotros como “tela polar”. 


Basura cero no es eliminar todo desecho, basura cero es dejar de ver como desechos a productos secundarios, envases, etc. para convertirlos en productos valorizables— aprovechables en otros procesos productivos. La conversión no es mágica, ni difícil, ni cara. La conversión consta de dos pasos de nuestra parte. Primero hay que clasificar los productos. Esto es fácil para papel, cartón, latas de aluminio u hojalata y composta. Clasificar los plásticos requiere entrenamiento. Las envolturas de papas, dulces y medicinas no son reciclables, acabarán en el relleno sanitario municipal, aunque hay quien convierte estos envoltorios en artesanía.


Una vez clasificados los productos se colocan en los contenedores correspondientes. Hasta ahora no hay una regla que nos indique por color donde va cada tipo de residuo. Esta separación es necesaria para no convertir nuestra separación en basura y facilitar la colecta.


Si la separación está bien hecha, los productos tienen valor comercial. Cuando el volumen colectado es grande el recolector debe pagar al generador.


A clasificar y separar acaba la responsabilidad personal, pero no es mala idea asegurarse que el recolector entrega los desechos valorizados a los donde serán utilizados.


Productos como madera, telas, productos biomédicos, pinturas, solventes, derivados del petróleo y pilas se consideran peligrosos o de manejo especial. Estos productos requieren manejo aparte y nuestras autoridades nos deben proveer con los medios para hacerlo. Algún día, pronto, las pilas —hay de muchos tipos y tienen muchos componentes—serán reciclables y no acabarán confinadas en concreto.


Una comunidad ha llegado a basura cere es comunidad que tiene una conciencia de su entorno y que puede ser capaz de exigir productos que generen menos desechos