Wednesday, 3 February 2010

De Buen Alumno a Investigador

Una característica notable, y un requisito sine qua non, de un buen número de jóvenes que salen a realizar sus estudios de posgrado, principalmente de doctorado, al extranjero es que deben ser buenos alumnos. Esto se mide con su promedio escolar, entre mayor sea el promedio, se tiene a un alumno cada vez mejor (que nunca pasa de ser un buen alumno de diez). En su mayoría estos buenos alumnos de diez son personas con gran capacidad de memorización y respuestas ad verbatim en los exámenes.
¿Qué pasa cuando un buen alumno de diez típico llega al doctorado? Pasará bien sus cursos y durante su exámen de conocimientos se le dará el beneficio de la duda en cuanto a su capacidad de creación y juicio para tomar decisiones científicas. Hará un buen, pero no brillante, trabajo de tesis. De la tesis saldrán las publicaciones de rigor y el doctor se (re)integrará a alguna universidad o centro de investigación.
El antes buen alumno y ahora joven doctor ha aprendido muy bien las técnicas empleadas en el laboratorio de su tutor, o sabe formular problemas dentro de las teorías mas actuales, no podemos esperar menos de un alumno de diez. Con un poco de suerte el programa de repatriación del CONACyT provee al nuevo doctor con el equipo y bibliografía necesarios para continuar con su trabajo.
El nuevo doctor empieza a impartir cursos y a recibir alumnos a los que enseñará escrupulosamente las técnicas recién aprendidas, estos se reciben de la licenciatura y la maestría y el laboratorio es un éxito. A medida que transcurre el tiempo el laboratorio sigue produciendo tesis, pero todas empiezan a parecerse, cambia el sujeto experimental, pero no la técnica. Al cabo de unos años la técnica empieza a ser obsoleta, pero no la productividad del investigador.
No sería extraño que al cabo de unos años el tutor del alumno brillante haya desarrollado nuevas técnicas y aparatos para llegar a cuestiones mas fundamentales, mientras que el alumno sigue en su bien conocido camino.
¿Por que se da esta diferencia? El buen alumno brillante es buen alumno y poco mas, repite muy bien lo que se le enseño. Esa es su cátedra y esa es su investigación. El profesor ha desarrollado su instinto y creatividad científica para llegar al fondo del asunto en sus hipótesis; el buen alumno ha desarrollado conductas de investigación para recibir estímulos. El profesor publica por que hay nuevos conocimientos que compartir y competir con colegas; el buen alumno publica lo que sea por que sólo así alcanzara sus promociones.
El buen alumno, ahora académico productivo en cantidad mesurable, creará un grupo de estudiantes que seguirán sus pasos, pero no podrán cuestionarlo, no hay ni preguntas ni respuestas nuevas, no se crea una escuela, se crea una capilla que rara vez saldrá de su claustro, con raras excepciones, su capilla heredará el método y allí se quedará. El método produce artículos y estudiantes, no hay necesidad de producir conocimiento nuevo o arriesgar hipótesis, ese status quo no premia los fracasos que buscaron una nueva y mejor solución o la novedad del conocimiento.
La solución es relativamente barata y producirá investigadores y alumnos que creen conocimiento y cultura. Para romper esta tendencia no se necesitan mas estímulos económicos o mas rigor numérico en el número de publicaciones o en su impacto, se require reclutar y promover un cuerpo académico abierto al diálogo que no tenga miedo de interactuar y que tenga suficiente estímulo intelectual y en la forma de proyectos de investigación para experimentar y probar nuevas hipótesis, algunas de las cuales fallarán. Las ciencias mexicanas tienen que aprender de sus errores valientes.

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Saturday, 30 January 2010

¿Quien debe pagar por la innovación?

¿Cual es el papel de un centro de investigación público en el binomio Investigación y Desarrollo por un lado e Innovación por otro? Podemos plantear la pregunta de otra forma, mas cercana a la realidad financiera de estos centros: ¿Cual debe ser el destino de los impuestos dedicados a la investigación? ¿La creación de conocimiento o la creación de productos para la industria y el beneficio monetario de unos cuantos?
Estas preguntas no tienen una respuesta fácil. Muchas universidades en los Estados Unidos dedican una buena parte de su capital a lo que ahora llamamos innovación. Las universidades de California a lo largo de los valles agrícolas se establecieron para apoyar ese sector de la economía, usando principalmente dinero público. MIT produce muchos bienes nuevos, pero también es una gran fuente de conocimiento. Todas ellas generan conocimiento y productos comerciales. Por otro lado, en los Estados Unidos, Canadá, Japón y los países de la Union Europea muchas industrias tienen sus centro de I + D y de innovación. En México la tradición de desarrolar productos nuevos para el mercado es muy pobre. No podemos decir que los nuevos productos de comida chatarra nos ponen al frente de la investigación, desarrollo e innovación industrial.
México tiene una ley que nos obliga a invertir el 1% del PIB en ciencia, y dando así un impulso al desarrollo del país. Hasta ahora este porcentaje sigue siendo una meta inalcanzable. ¿De donde debe salir ese 1%? La industria no ha contribuido significativamente a acercarnos a esa anhelada cifra. Al contrario, en los últimos años ha recibido subsidios de parte del gobierno para investigación, desarrollo e innovación.
Hay otras ideas dominantes de como tendremos un mejor país, como el combate al narcotráfico. Así que los recursos fiscales que pudieran dedicarse a la investigació compiten contra otras prioridades del gobierno.
Asumiendo que puede y debe lograrse un equilibrio entre la responsabilidad social de la investigación y las necesidades de la industria de la innovación para que estas sean motor del desarrollo en México, podemos preguntarnos cómo, donde y cuanto debe invertirse en este binomio.
No tengo problemas que tanto los recursos fiscales, como el dinero de Asociaciones Civiles o de la industria privada se dedique a la investigación, todo este dinero se convertirá en conocimiento y cultura y puede resolver algunos problemas sociales o ambientales,;nos puede ayudar a predecir el cambio climático, comprender mejor la corteza terrestre, seguir a los fotones en su desplazamiento a través de un cristal, etc.
La innovación es harina de otro costal. En este caso se busca el desarrollo y la implementacion de procesos industriales nuevos o la comercialización de productos nuevos en el mercado. Sin duda la prioridad de las innovaciones es la ganancia, el beneficio social, en forma de empleos o mejores productos, se deriva de que haya una ganancia.
Parece razonable asumir que la mayor responsabilidad de los costos de innovación debe surgir de la industria que la requiere. Este no es el caso. El CONACyT ha creado figuras como los fondos mixtos en los que permite a la industria compartir los costos y los riesgos, pero no se si las ganancias, de la innovación.
Los recursos fiscales para la investigación son cada vez mas competidos y menores, el aporte de la sociedad civil a este rubro es limitada y no existe una tradición de la industria para invertir en esta forma de generar conocimiento.
Para cumplir con las obligaciones que impone la nueva ley de Centros Públicos de Investigación estos deben buscar recursos fiscales y de otros orígenes. La nueva forma de allegarse recursos es la innovación. Los centros de investigación tendrán que ajustarse a esta nueva forma de vida. Si el CICESE ha de sobrevivir habrá investigación y también innovación; habrá cambios en la forma de trabajar y en la actitud hacia el trabajo; habrá quien pueda y deba ajustarse a estos cambios; habrá quien pueda sobrevivir como científico con el trabajo que ha hecho y podrá seguir haciendo; habrá quien pierda el rumbo. También es posible que haya diferencias significativas en los ingresos de los científicos y los innovadores.
Mientras no exista una política mexicana de la ciencia consensada por la sociedad, seguiremos cayendo en futuros inciertos no sólo para los centros de investigación sino para el desarrollo mismo de la ciencia en México.

Thursday, 28 January 2010

Innovación

La política actual de que es la ciencia en México no debe sorprendernos. El gobierno panista actual, continuación de aquel que proclamaba ser De los empresarios, Para los empresarios y Por los empresarios continua con la creencia de que los empresarios son el sine qua non de nuestra sociedad. Sin embargo el gobierno foxista y el actual no creen tanto en los empresarios (quienes arriesgan capital en nuevas empresas) como en los inversionistas, que esperan una ganancia alta con poco riesgo. Para apoyar al sector financiero el gobierno panista ha implementado su versión de la ciencia. Mejor dicho, implementa su versión de cual es el papel de la ciencia en su sociedad ideal.
El enfoque privatizador, junto con una visión conservadora del funcionamiento de la sociedad traen como consecuencia que cada individuo y cada gremio en la sociedad tiene un papel que cumplir. Bajo un esquema de una sociedad basada en los fines del industrial, el papel de la ciencia es asegurar que su ingenio se vierta no en la solución de problemas sociales, sino en la fabricación de bienes de consumo que generaran riqueza y beneficiarán a la sociedad.
Este concepto de ciencia necesita justificarse a través de una política científica que, por evitar un vacío, se ajusta a la ideología actual del poder. Como demuestro aquí, la justificación se basa mas en la reducción del rol social de la ciencia que en utilizar su creatividad para enriquecer la cultura mexicana.
Aquí comparo como los terminos producción e innovación han sido secuestrados por el capitalismo y le ha quitado significados mas plenos. Este secuestro empobrece no sólo las oportunidades de generar conocimiento, sino también de llegar a la plenitud del desarrollo humano.
Cada moda de creación de bienes que surge dentro del sistema capitalista viene acompañada de un lenguaje que se apropia de términos cuya acepción se ve restringida por las necesidades de la acumulación de capital, sin molestarse por la creación de un neologismo. Un ejemplo de como hemos aceptado ya esta reducción en el significado de las palabras es el acto de producir. Ahora producir es manufacturar o construir un bien cuyo final es ser vendido en el mercado. Ahora ya no producimos una pintura, una sinfonía, un artículo científico o un nuevo aparato. Los creamos o los inventamos, aunque al final sea una producción de un nuevo bien, tangible o no, que puede ser utilizado, apreciado, vendido o reglado por nosotros o alguien mas.
Para Erich Fromm en El Arte de Amar, la producción tiene que ver con la relación hacia los demás:
...una orientación predominantemente productiva, en la que la persona ha supe­rado la dependencia, la omnipotencia narcisista, el deseo de ex­plotar a los demás, o de acumular, y ha adquirido fe en sus propios poderes humanos y coraje para confiar en su capaci­dad para alcanzar el logro de sus fines.

La palabra que ahora funciona como ariete ideológico es innovación. Empezaré por su acepción reducida para después anotar su etimología y redescubir la riqueza que el término tiene.

Un graffiti en el CICESE nos dice que (seguido por su traducción)

I + D transforma el $ en conocimiento y la innovación convierte este conocimiento en $

I + D. Investigación y Desarrollo, parte esencial de las empresas líderes como lo fue AT&T al desarrolar UNIX y ahora lo es Google, Apple o Nokia. En México no forma parte de la ética empresarial, pero con ayuda de los gobiernos se puede “incentivar” a que los centros de investigación pública se conviertan en el laboratorio particular de la industria.
$ Capital, que, según sus dueños, si no produce ganancias antes que otra cosa, es capital desperdiciado.
Innovación. En esta definición de innovación es el uso de cualquier conocimiento en un bien que se puede colocar en el mercado y vender con ganancia.

Las definciones de un par de diccionarios emblemáticos son mucho mas ilustrativas. La Real Academia de la Lengua, que no se distingue por su dinamismo dice de innovación e innovar:

innovación.
(Del lat. innovatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de innovar.

2 f. Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado.

innovar.
(Del lat. innovāre).

1. tr. Mudar o alterar algo, introduciendo novedades.

2. tr. ant. Volver algo a su anterior estado.


Traduciendo el diccionario Webster:
innovate
verb [ intrans. ]
hacer cambios en algo establecido, especialmente por la introducción de nuevos métodos, ideas o productos.
• [ trans. ] introducir (algo nuevo, especialmente un producto
ORIGEN mitad del siglo XVI 1: del Latin innovat- ‘renovado, alterado,’ del verbo innovare, de in- ‘into’ + novare ‘hacer nuevo’ (de novus ‘nuevo’ ).


La innovación no es la introducción al mercado de un producto producido sin otro fin que el mismo o un producto creado expresamente para lo mismo sin otro fin que la ganancia su creación misma. Innovar es ver con ojos nuevos y transformar conocimientos y objetos para rennovarlos o, incluso, volverlos a su anterior estado, no necesariamente únicamente bajo la perspectiva del mercado.

Bien podemos adoptar definciones estrechas de producción o innovación, simplificando nuestra vida y, tal vez, permitiéndonos progresar en la escalera del éxito. También podemos buscar significados mas profundos y ilustra, amenizar, innovar y hacer nuestra vida mas productiva, en el sentido mas amplio de estas palabras.

Wednesday, 27 January 2010

My favourite places in Mexico City

I was born and raised in Mexico City, but that doesn't mean it has become foreign to me. For the last 35 years Mexico City has been my most visited city. Not only most of my immediate family lives there and many of the federal conservation agencies I work with have their main offices there. Thus I've become a frequent traveller that exploits many of the places that Mexico City dwellers never go to because they "lack the time."

Beside the Colonia Condesa, which has become a restaurant paradaise if you are a visitor, and parking hell if you are a resident, Mexico City has many other things to offer. Nothing else can be expected from a metropolitan area with more than 25 million inhabitants. My favourites are the Zócalo-Bellas Artes (Fine Arts Palace) corridor, Xochimilco's produce market, and downtown Coyoacán.

Zócalo-Bellas Artes was cleared of street vendors and is slowly becoming a pedestrian-only area. The area is full of museums, restaurants, second hand book shops, and series of specialty stores. Not long ago comparative shopping was done moving from one store to the next within a block, and coming back to the best deal. At the corner of Madero and Bolivar is the Museo del estanquillo (http://www.museodelestanquillo.com/, sorry no English language page), where Carlos Monsivaís, one of the sharpest and wittiest living critics of life in Mexico City, displays his private collections. The museum is free, and collections change throughout the year. The view from the rooftop, although not spectacular, lets you appreciate the architectural richness of the area.

Xochimilco, Mexico's floating gardens, is, as many other areas within Mexico City, an old Nahuatl (Aztec) town that is now surrounded by the megalopolis. The chinampas, artificial hand made islets, are used for growing produce and world famous flowers. A trip through the channels in a trajinera is a must for couples and international visitors. Not far from the channels is Xochimilco's produce market, filled with flowers, vegetables and many other delectable foods grown and raised in the area, many of these are offered in small restaurants within the market. Dolores Olmedo, a former patron of the Mexican arts lived in Xochimilco, her mansion is now a musuem where her private art collection, including the furniture, can be seen.

Coyoacán, another old Nahuatl town that Cortez made his hometown, is located in between Zócalo and Xochimilco. Downtown Coyoacán is "the place" for a weekend stroll of the families from the upper echelon of the middle class. Cortez palace is now the local government's main office. The local craft sellers, that used up most of one of the plazas have been moved to their very own market. Coyoacán offers not only crafts, the vary famous "La Siberia" nieves (natural fruit sherberts and ice creams) and a walk along an old Mexican town, but also many coffee shops and cyber-cafes, local museums and restaurants of all kinds. My favourite is Los Danzantes (http://www.losdanzantes.com/web/restaurantes/coyoacan/index.php) where traditional Mexican food is given a new look and flavour. Chapulines (roasted crickets) are an excellent plate to start your meal. Neither my friends nor I have had to return or complain about a dish.The restaurant has probably the best collection of Mexican wines, many of them worth trying. Any of the servers can help you choose the right one for your meal or your curiosity. Wines come from either Querétaro, Parras, Zacatecas, or Ensenada. Each of these areas provides basic flavour, a combination of the soil and the grape variety.

Visiting Mexico City is only a glimpse of the richness of a country characterized by its cultural and biological richness, and its stark contrast between social classes. Nonetheless, a visit will only make you wish for more time there.

Tuesday, 12 January 2010

Mas sobrantes para reposición

Se imprimieron 1,000 ejemplares, mas sobrantes para reposición, es un párrafo muy comun en la última página impresa de libros publicados en México. ¿Mil, mil quinientos o dos mil ejemplares de un título en un país de 100 millones de habitantes? Aquí hay una inconsistencia que tiene dos explicaciones relacionadas entre sí.

1)Los editores producen un pequeño número de muchos títulos de ganancia comercial dudosa pero de valor literario, de conocimiento, o estético poco conocido y hasta despreciado y un gran número de ejemlares de unos cuantos títulos que tendrán grandes ventas, dependientes mas de la publicidad que los acompañe que de la calidad literaria del libro.
2) El otro lado de la moneda es que hay realmente muy pocos lectores asiduos (digamos mas de un libro al mes, si al mes) en el país y no hay campañas gubernamentales, de la industria del libro o de los educadores para promover la lectura. Con la tendencia de los gobiernos neoliberales a disminuir subsidios, el precio de los libros aumenta, alejando aún mas a los lectores.

A consecuencia de las políticas editoriales y de lectura, los lectores mexicanos son mas bien penosos, poco aventureros, temerosos en sus lecturas. Es mas fácil hacerle caso a la publicidad y a unos cuantos críticos bien remunerados por su trabajo de voceros que explorar una, pocas, o muchas bibliotecas y librerías y los miles de libros que se encuentran allí. Para esto último no contamos ni con el número suficiente de ambas ni con todo el tiempo que se requiere para explorar satisfactoriamente aunque sea unos cuantos locales. Además, son pocas las bibliotecas y librerías que tienen el personal capacitado para satisfacer nuestra curiosidad y ayudarnos a encontrar un libro que nos pudiera interesar. A la mejor fuí a buscar un libro y no está, es mas posible que salgamos con las manos vacías que con un libro recomendado por el bibliotecario o el vendedor.
Cada vez que voy a una libería y encuentro un libro interesante caigo en un dilema. Si no lo compro en ese momento es muy posible que si haya otros 1,000 lectores mas sobrantes para reposición que pueden acabar con el tiraje y dejarme sin el libro, que tampoco hallaré en una biblioteca pública.
Esta compra sólo acrecienta mi pequeña montaña de lecturas futuras que crece mas rápido que lo que puedo leer.
No es es de extrañarse que en un país donde abunda la televisión y sus multinefarios canales no exista una red de bibliotecas públicas y suficientes librerias donde el silencio apenas interrumpa el deleite, la concentración o la reflexión de los lectores y donde la biblioteca de la casa, muchas veces sea mas decoración que una invitación a los visitantes a pasearse por el país de las letras.
En este siglo xxi donde la lectura queda muy detras de la televisión, la radio, el cine, el internet, los periódicos y el teatro ¿Es la lectura LA foma de educar? Cuando menos en los medios impresos, siempre podemos volver a la página anterior y corroborar nuestras dudas. Los otros medios, principalmente la TV nos educa como a perritos pavlovianos, repetición hasta que la mentira se vuelve verdad. Entonces si, la lectura es una forma de educación autodidacta.
A pesar de las corridas escasas y los precios de libros los lectores subsitimos y seguimos leyendo. Promovamos la lectura y hagámonos un poco mas críticos, un poco mejores.

P.D. Muerte y resurrección de la lectura popular:
http://www.jornada.unam.mx/2010/01/14/index.php?section=opinion&article=a05a1cul
P.D. II. Acabo de leer Padre y Memoria de Federico Campbell. Se tiraron 500 ejemplares, publicado por la UAM. Ningun autor puede vivir de las regalías de un tiraje así.

Wednesday, 30 December 2009

La UNAM, Estado dentro del Estado

La histórica, reconocida y premiada Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recibirá en 2010 un presupuesto anual de 23 mil 739 millones de pesos. Así, el rector de la UNAM, el Dr. José Narro Robles y su junta de gobierno cuentan con un presupuesto anual significativo del cual disponen para promover la educación superior, la investigación y, por lo tanto, la cultura que ellos consideren mejor representa a la universidad y las necesidades del país.
No sólo eso, la UNAM cuentan con la infraestructura, el poder político y la influencia social para poder confrontar las posiciones y políticas de los poderes de la unión, la industria privada, el clero o cualquier otro componente de la sociedad que vayan en contra de una cultura abierta o de los intereses particulares a la UNAM.
Todo indica que aunque este presupuesto no es suficiente, la UNAM logra avanzar en sus metas académicas y culturales. Una historia similar, pero con menor prespuesto y sin autonomía, es la que se da cada año en muchas de las instituciones de educación superior del resto del país.
La UNAM ha creado, a través de sus cientos de miles, o tal vez millones, de graduados, una red extensa que permea a otras instituciones académicas, la industria privada, las instituciones de la sociedad civil y la burocracia de todo nivel y en los tres poderes del gobierno. Hay secretarios de gobierno, legisladores y jueces, industriales, choferes de taxi, taquerosq, médicos, enfermeras y todo lo que se te ocurra, graduados de la UNAM. Los graduados de la UNAM llevan a lo largo de su vida profesional el sello de su alma mater.
Este sello da lugar a que la palabra del rector, la junta de gobierno, los directores de facultad o los investigadores y las comunicaciones que salen de las muchas dependencias de la UNAM sean tomadas en cuenta por los egresados, sus círculos de convivencia y el público general que reconoce a la universidad como un centro de conocimiento y opinión fundamentada. Dada la cantidad de graduados la influencia y presencia de la UNAM es muy fuerte.
¿Qué pasa en tiempos como los corrientes? Tiempos en los que hay un choque fuerte entre el concepto de la cultura que promueve la UNAM e instituciones similares y los gobiernos panistasy priistas que muestran un desprecio claro hacia la cultura nacional, a menos que sea el estereotipo fácil del indio pobre y bueno.
Supongo que el gobierno se siente y sabe amenazado por tener entre sus servidores públicos a muchos que o intuyen lo perverso de las políticas panistas sobre la cultura o creen mas los lineamientos salidos desde la UNAM que en las políticas del gobierno a quien sirven. Es difícil que la UNAM albergue a suficientes académicos de corte gubernamental y se alíe con los gobiernos actuales. Los gobernantes se dan cuenta de esto y ha buscado una solución dentro del gobierno mismo.
Sin lugar a dudas esta compenetración de la UNAM en el gobierno causa un conflicto de intereses en los exalumnos que ahora trabajan para un gobierno con el que posiblemente no simpatizan. Esta situación no crea conflictos a la UNAM, pues tiene asegurada información de primera mano y el retraso de políticas contrarias a los intereses de ella o de la cultura en México.
La situación no es simétrica para el Estado. Bajo el esquema de autonomía universitaria, quienes trabajan para la UNAM ni rinden cuentas ni obedecen al gobierno en turno.
Los gobiernos neoliberales de México, desde Carlos Salinas de Gortari hasta el presente han buscado una solución a este conflicto entre las políticas de gobierno (que no de estado) y los conceptos universitarios. La principal medida ha sido neutralizar la influencia de la UNAM en los mandos medios y superiores de la burocracia. Han subsituido a gran parte de estos mandos con graduados de instituciones mas afines a su ideología como son CIDE, ITAM, IPAM, UIA o, incluso, el ITESM. Sin estos mandos e intelectuales los gobiernos se verían imposibiliados para armar y defende sus políticas económicas y sociales.
Existe un conflicto permanente entre la UNAM y los gobiernos neoliberales, a pesar de que algunos de los notables de la UNAM pueden simpatizar mas con el gobierno que con su alma mater. Pero incluso estos últimos comprenden la necesidad de una voz crítica fuerte en un país cuyos gobiernos se rehusan a llevar el país a una independencia económica y de conocimiento.
Aún cuando los intereses generales de un gobierno fueran similares a los de la UNAM, no dejaría de haber un conflicto entre ambas partes. Pero sería un conflicto mas sano que el actual en el cual la UNAM y otros centros de conocimiento tienen que correr a gran velocidad para quedarse en el mismo lugar.
A la gran y poderosa UNAM se le olvida, o aparenta que se le olvida, que no está sola en el juego de crear cultura y civilización en México. Además de las variopintas universidades estatales, con diversos grados de autonomía, existen otros sistemas de educación superior e investigación de impacto nacional o regional. Los centros CONACyT , el IPN y la UAM juegan un papel importante en la educación superior y la investigación. Ninguno de estos tiene el presupuesto o la autonomía de la UNAM, pero aún así contribuyen significativamente a la investigación.
En muchos aspectos la UNAM es un caso único en el país. La relación de otras instituciones académicas con los gobiernos no son iguales, basten dos ejemplos recientes. Tanto la UAM como el IPN tienen, respectivamente, a un Rector y una Directora General que fueron seleccionados por el Felipe Calderón mas por su experiencia en los gobiernos neoliberales y el sector privado que por su desempeño académico, sin que este último sea despreciable. Sin lugar a dudas estas designaciones tienen mas que ver con la visión del gobierno de la posible utilidad de la educación superior y la investigación, que con una política científica de estado o con la autonomía académica necesaria para el crecimiento de la cultura en México.
El estado paralelo de la UNAM debe colaborar abiertamente con sus aliados naturales no sólo para el mejor uso de su peso en el país, pero también para mantener una perspectiva clara de la realidad nacional multifacética.

Monday, 7 December 2009

¿A donde va la Ciencia?

Es claro para quienes trabajamos en las ciencias en México que el país no tiene una política sobre la ciencia, su sabor o su tendencia. Cada sexenio presidencial surgen, o no, ideas diferentes (no necesariamente nuevas u originales) sobre qué papel pueden jugar la investigación científica y la educación superior en el desarrollo de la sociedad.
En México, no existe una política de nación, y vale la pena preguntarse: ¿cómo ha sido el trato de la ciencia en México? A través de la transición de un sistema unipartidista del PRI a un gobierno que se enfrenta tanto a cámaras legislativas federales como a gobernadores, podemos comparar el trato dado a la investigación científica. Durante los gobiernos priistas se entendió que financiar la actividad científica tenía dos papeles en la sociedad mexicana: mantener a una clase inteligente e inquieta entretenida con sus juguetes favoritos, con poco tiempo y sin ideología convincente para organizarse políticamente y dar una imagen de país en desarrollo esforzado por crear ciencia y tecnologías propias. Esto último es bien visto por los diferentes bancos internacionales que nos ayudan a endeudarnos como en cualquier tienda de raya.
Los gobiernos panistas, acostumbrados a ser oposición y no proposición, están aprendiendo a gobernar a tontas y locas sin un proyecto claro de país. Estos gobernantes, entrenados a pensar como industriales o inversionistas, pero no necesariamente empresarios, tienen una agenda de gobierno limitada por sus percepciones conservadoras y limitando a lo que debe ser el México del siglo XXI.
​ Como industriales sin un plan empresarial de investigación y desarrollo, están acostumbrados a importar los modelos económicos e insumos que se necesiten y no se produzcan aquí. Este es un factor comun entre los gobiernos y legisladores panistas que se dicen defender los intereses y el bienestar de la nación.
Como consecuencia de no tener un plan y adquirir fuera del país lo que necesitan para su desarrollo, no han sabido que hacer ni con la educación superior pública ni con la investigación científica. Estas actividades tradicionalmente son patrocinadas por los gobiernos tanto como una forma de superación social, como por el ideal de una autosuficencia razonable de productos y conocimientos. Esta yuxtaposición ideológica les causa un dilema, pues la investigación y la educación son parte del gobierno e indicadores de desarrollo, pero va en contra de los principios prácticos de dependencia.
¿Cómo han solucionado este dilema los dos presidentes panistas? Vicente Fox desvarió entre ignorar el problema y tratar de poner a la venta o cerrar centros federales de investigación sin el prestigio de los centros CONACyT. Tanto los Centros Regionales de Investigación Pesquera (CRIP) como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) estuvieron a punto de venderse como centros a privatizar o cascarones para ocupar. Los directores de CONACyT del gobierno de Fox pasaron sin pena ni gloria.
El gobierno actual es más proactivo en demostrar su desprecio y desconocimiento de las labores de investigación y educación superior. El titular del CONACyT Juan Carlos Romero Hicks ha sido muy claro en su actitud. Primero nos hizo saber que la ciencia no es relevante para el desarrollo de México, la pobreza, la inseguridad y la legalidad han sido prioritarias. Jamás se le ocurrió que la investigación científica sirve para resolver estos y muchos problemas más. En una segunda visita a Baja California del Sr. Romero Hicks nos vino a preguntar como se deberían resolver los problemas administrativos de la ciencia. Quiero suponer que el fue contratado por que tenía experiencia similar, fue rector de la Universidad de Guanajuato (ahora autónoma) o por que era capaz de desarrollar un buen plan de administración de la ciencia en México.
Ahora el gobierno ha decidido que tal vez la investigación y la educación pueden cumplir un papel no diferente del que este cumple en el país. Trabajar no para la nación, no para el bien social, sino para la industria ¿nacional? de forma que la industria y pocos mas reciban los beneficios de un sistema de investigación y educación superior pagado por todos los mexicanos.
No sólo la nueva ley de Centros Públicos de Investigación y la Ley de Ciencia y Tecnología apuntan en esa dirección. Los nuevos estatutos de personal académico que todos y cada uno de los centros CONACyT deben adoptar en 2010 apuntan a que debemos procurar trabajar estrechamente con la industria (vinculación en el dialecto de la burocracia CONACyT) para ser meritorios de las recompensas que trabajar para la industria trae. Los programas de ciencia básica, fondos mixtos con estados o fondos sectoriales con otras secretarías perderán importancia en cuanto no favorezcan a la industria.
Esta política federal explica los nombramientos por parte del C. Presidente Felipe Calderón Hinojosa del nuevo rector de la UAM, el Dr. Enrique Pablo Alfonso Fernández Fassnacth y de la nueva directora general del IPN, la Dra. Yoloxóchitl Bustamante Diéz. Lo nombramientos tienen dos características comunes. Ambos (nótese que no son cuatro) sirvieron al gobierno federal en la SEP y han trabajado para la industria. Estas características nos dan una señal muy clara de como entiende este gobierno a la educación superior y la investigación y cual es su tendencia hacia estas dos tareas. Podemos suponer que las renovaciones o nuevos nombramientos en instituciones de investigación y de educación superior con injerencia federal tendrán cuando menos una de las dos caraterísticas de los directivos arriba mencionados.
¿Que consecuencias traerá esto a la investigación, la ciencia básica y el desarrollo del país? La mas obvia es que la industria tendrá un departamento de Investigación y Desarrollo muy barato. La plana física y los investigadores ya existen, los industriales simplemente tienen que decir que problema les gustaría resolver y pagar barato por ello. Pero deben convencerse que esto es mejor que importar ciencia y tecnología.
Otra consecuencia es que habrá dos tipos de investigadores los que quieren y pueden trabajar para la industria y los que no quieren o pueden trabajar para la industria. Una vez mas, las prioridades de investigación estarán determinadas más por las necesidades a corto plazo de un gobierno y sus aliados, que por necesidades a largo plazo del país como la pobreza, la inseguridad y la ilegalidad.